domingo, 1 de enero de 2017

CAPERUCITA Y EL SR. LOBO


Se aproximaba la Navidad. Caperucita preparó una cesta de confites para llevar a su abuelita. Sabía que el sr. Lobo la estaría espiando al pasar por el bosque, así que se dispuso a gastarle una broma. Una vez en el bosque, dejó la cesta al borde del camino y se escondió a la espera. Paseando, con las manos en los bolsillos y silbando una canción, apareció el sr. Lobo. Al ver la cesta exclamó: «Caramba, qué oportunidad» Sin pensarlo, engulló dos empanadillas en un santiamén. Al segundo, con la boca abierta y los ojos llorosos, emprendió la huida. «Socorroo, quiero que me cambien de cuento…».

TENIENTE GENERAL, D. JAVIER MURCIA RUBIO

Por razones que no vienen a cuento, volvió a mi recuerdo la época de la mili en Valencia. Busqué el nombre del general al cual serví durante quince meses -nunca mejor dicho- y me he enterado de casi toda su vida y milagros. Como entiendo que a un hipotético lector que por aquí pasara no le movería la curiosidad en buscar nada sobre él, voy a reflejar aquí, para mí, los hechos que considere más relevantes bajo mi punto de vista. Aunque no esté de acuerdo con su trayectoria, forma parte de mis recuerdos y vivencias.

Al comenzar el golpe de Estado del 36, ya era capitán y se rebeló contra el Gobierno legítimo de España. García Morato, que fue un figura en esto de la aviación militar, organizó unas escuadrillas de aviones de las que él formó parte. Los demás pilotos tenían menos graduación militar. De esas escuadrillas salieron los ministros del Aire de los años setenta. García Maroto se estrelló en una exhibición aérea y murió en el 39 haciendo el gilipollas en Italia. (Alguno de esos generales, el general Cuadra Medina, visitaron Valencia estando yo en la residencia). Parece ser que el capitán Murcia Rubio tenía un registro de cinco aviones derribados del "enemigo" durante la guerra civil por la zona de La Puebla de Valverde en la provincia de Teruel.

Al finalizar la guerra, todos estos ases del Aire, se alistaron en la División Azul para combatir contra los comunistas en Rusia. Algunos se quedaron allí, pero el comandante Murcia regresó. La foto que se incluye, se la hicieron en Alemania con uniforme nazi o asimilado.



No hallo más referencias suyas hasta los años posteriores a mi licenciamiento. Durante mi estancia, era General de División, Jefe del Sector Aéreo de Levante. De allí pasó a Zaragoza, ascendido a Teniente General, como Jefe de la Tercera Región Aérea. Con anterioridad estuvo al mando de la III Región Aérea, el Teniente General Carlos Rute Villanova, otro de los viejos aviadores rebelados contra la República, a la sazón destinado en el aeródromo de Tablada, Sevilla.

Durante el conflicto con la Marcha Verde marroquí, fue jefe de la Zona Aérea de Canarias y también fue miembro del Consejo de Estado. Falleció el 17 de Abril de 1992.




Sin duda fue uno de los aviadores que marcaron una etapa en la aviación militar española, aunque los hubo más señalados. Durante el régimen franquista ellos eran, los militares, los que cortaban el bacalao. Prueba de ello y su decadencia es que estando yo todavía en su casa, en Valencia, para el mes de Julio celebraban unas fiestas y ponían un pabellón en el Paseo de la Alameda a la orilla izquierda del Turia para la gente de derechas y pudientes de la capital. Pues al Capitán general ¿Milán del Bosch? y a él los sentaron en un lugar que no consideraron apropiado y se marcharon. Los "civiles" comenzaban a despertar. Tenía de ayudante a un coronel, no de carrera, ascendido por méritos de guerra se supone, ya que al general, no le correspondía un ayudante de esa graduación.

No estoy de acuerdo con el golpe de Estado y los centenares de miles de muertos que acarreó. Mucho menos con los asesinatos posteriores a la finalización de la guerra. En aquel tiempo, la inmensa mayoría de los habitantes, que no ciudadanos, estábamos anestesiados o amordazados respecto a la situación política. Mucho más quienes habíamos vivido toda nuestra existencia en pueblos alejados donde la única información que llegaba era "el parte". Mi padre estaba suscrito a un semanario llamado 7 Fechas, del movimiento naturalmente. Mis vivencias haste ese momento, carecían de inquietudes políticas. Solo cuando entré a trabajar en talleres industriales, mi culo comenzó a sentir la inquietud inherente a mi clase: era un obrero y lo he sido toda mi vida. Pacífico, pero no con tragaderas de rueda de molino.

La gente, poca ropa que diría mi añorado padre, no tenemos ni repajolera idea de la cantidad de "impedimentos" que hay para que el pueblo goce de mayores libertades. Es a todas luces imposible el mínimo cambio que impida a los detentadores de siempre de privilegios y poder absoluto ceder alguno o parte de ellos. Tienen detrás a las hordas de salvadores de la patria para impedirlo. En este año que termina hemos tenido la prueba de ello y como siempre, los traidores salen del pueblo llano. Aunque viven , TODOS, a costa nuestra, de nuestros impuestos.